- La batería utiliza 344 celdas con arquitectura de 800 voltios y admite carga del 10% al 80% en 22 minutos utilizando un punto rápido de 350 kW.
- Los dos motores eléctricos entregan 850 Nm y el vehículo mantiene capacidades todoterreno como 900 milímetros de vadeo y remolque de hasta 2.500 kilos.
Range Rover ha activado en España la configuración comercial de su primer modelo completamente eléctrico, un SUV que mantiene prácticamente la arquitectura y dimensiones del Range Rover convencional pero sustituye el sistema térmico por dos motores eléctricos y una batería de gran capacidad. La ficha española anuncia hasta 600 kilómetros de autonomía homologada, mientras la propia marca estima unos 535 kilómetros como referencia de utilización real.
La batería utiliza 344 celdas prismáticas de níquel, manganeso y cobalto colocadas en una estructura de doble nivel y trabaja mediante una arquitectura eléctrica de 800 voltios. Range Rover anuncia una carga del 10% al 80% en 22 minutos utilizando un cargador rápido de 350 kW y hasta 300 kilómetros añadidos en diez minutos bajo condiciones favorables. Como siempre, temperatura, estado de batería y potencia real del cargador condicionan esas cifras.
La propulsión utiliza dos motores eléctricos de 260 kW cada uno. El par máximo alcanza 850 Nm en determinados modos y la gestión electrónica puede realizar ajustes en unos cinco milisegundos. La transición hacia una mecánica eléctrica no elimina las principales capacidades todoterreno de la gama: la ficha española anuncia hasta 900 milímetros de vadeo y capacidad de remolque de 2.500 kilos.
También se ofrece carga doméstica en corriente alterna de hasta 22 kW. En esas condiciones, Range Rover calcula unas siete horas para pasar de 0% a 100%; con un cargador doméstico de 7 kW la cifra sube aproximadamente a 19 horas. La batería cuenta con una garantía de ocho años o 160.000 kilómetros, lo que ocurra primero, sometida a las condiciones especificadas por el fabricante.
El lanzamiento llega después de un proceso de desarrollo más largo de lo inicialmente previsto y representa una pieza importante de la electrificación de JLR. A diferencia de marcas que han creado familias eléctricas visualmente separadas, Range Rover ha optado por mantener el aspecto, lujo y capacidad de su modelo insignia y presentar la propulsión eléctrica como una alternativa dentro del mismo concepto.
Para el comprador español faltará comprobar principalmente tres aspectos mediante pruebas independientes: autonomía a 120 km/h, curva real de carga y consumo de un vehículo de este tamaño y peso. La cifra de 600 kilómetros es homologada y los 535 kilómetros de utilización real son una estimación del propio fabricante. La siguiente actualización comercial útil será disponer de tarifas completas verificadas por acabados y primeras unidades entregadas en España.







